Continuamos con el tema del papel higiénico, esta vez con un artilugio más sofisticado y presumiblemente más caro que el anterior.

Sí, es justo lo que parece: un soporte para el rollo de papel con puertos para iPod, auriculares y USB, y un par de altavoces en los laterales. Dotado de una batería de larga duración, garantiza horas y horas de conciertos a los que tú mismo puedes poner la percusión.

Por fin disfrutar de la excreción escuchando tus temas favoritos es posible: columpia el mojón con un sensual movimiento a ritmo de reguetón, deja que haga puenting escuchando 'Salta sin parar' de King África, motívate y haz fuerza con algo de death metal cuando se niegue a salir o déjalo fluir con 'Las Cuatro Estaciones' de Vivaldi.

Nunca defecar había sido tan gratificante.

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